miércoles, 13 de marzo de 2013

QUIÉN DEBE DECIDIR

Aldo Cornejo



Ignacio Walker ha firmado acuerdos programáticos —y no sólo electorales— con el Partido Comunista. Luego proclamó a todos los candidatos comunistas. Y sin embargo, ahora, fija líneas acerca de la participación de los comunistas en un futuro gobierno, algo que nunca la Democracia Cristiana ha debatido; ni en la Directiva, ni en el Consejo, ni en la Junta Nacional. 

Walker también suscribió un acuerdo con Renovación Nacional sobre el sistema electoral, un acuerdo que fue absolutamente inconsulto. El presidente del partido no tiene derecho a que sus opiniones se transformen en las opiniones de todos. Nosotros queremos evitar que las opiniones personales de un presidente, se transformen en las opiniones institucionales de la Democracia Cristiana. Este estilo debe terminar.


El ex Presidente Frei no recibió de la actual directiva el trato que cualquier ex Presidente debe recibir. Esto contribuyó a su decisión de no postular. Hoy en Valdivia y en Osorno, circunscripción senatorial de Frei, nadie sabe absolutamente nada. Reina la incertidumbre.


Esperamos que las propuestas que haga Orrego en las primarias, sean las propuestas de la Democracia Cristiana.

martes, 12 de marzo de 2013

EL 17 DE MARZO

Aldo Cornejo








Estimados Camaradas, Amigas y Amigos:

El próximo 17 de marzo, nosotros los demócratas cristianos elegiremos una nueva Directiva Nacional para el Partido Demócrata Cristiano, la que conducirá y deberá reactivar nuestra identidad y compromiso con los principales desafíos políticos, sociales, medioambientales, laborales, económicos y culturales que reclaman todos los chilenos y chilenas.

Estamos conscientes que en esta ocasión elegimos más que una dirección para el Partido, que destacando y fortaleciendo nuestra identidad humanista cristiana y de compromiso con los derechos humanos, la democracia, la participación y el desarrollo del país, deberá liderar y conducir a la familia demócrata cristiana para hacer presente en el nuevo gobierno, que elijamos para Chile, aquellos objetivos nacionales y populares, tales como; los valores de la justicia social, un nuevo régimen político, modos de propiedad y el desarrollo sustentable, en la educación y salud de calidad para todos, la paz social y en la integración de las regiones temas que surgen como la urgencia en la nueva labor de gobierno. La lista 1 que encabezo, ha asumido ante la militancia esta tarea y compromiso

Sabemos, y asumimos al postularnos a la Mesa Nacional que la principal inquietud de nuestra militancia es “hacer partido”, que las comunas y las organizaciones de demócratas cristianos en la base social, laboral, estudiantil, profesional, de mujeres, jóvenes y adultos mayores y poblacional, no sólo recuperen el lugar que les corresponde en el PDC, sino que sean los principales protagonistas del debate, acción política y presencia demócrata cristiana en los asuntos del Chile de hoy y del futuro.

En este sentido, hemos conformado un equipo de trabajo con representación de las diversas expresiones del Partido. La prioridad de nuestro quehacer será nuestro partido, los desafíos políticos de la democracia en Chile y la organización en los diversos ámbitos de acción partidaria. Para ello, daremos especial prioridad al trabajo de las regiones, reactivando y potenciando el trabajo de los frentes, creando el frente del adulto mayor y todos los espacios de nuestra acción política.

Con las demás fuerzas políticas con vocación democrática, nacional y popular, trabajaremos juntos desde nuestra identidad poniendo nuestra mirada en las principales demandas de todos los chilenos. Hemos optado por una visión inclusiva, regionalista, pluralista en la familia demócrata cristiana y de identidad en el trabajo político de la oposición.

Tendremos especial atención y preocupación por la labor del PDC en el ámbito municipal, del trabajo en las poblaciones y barrios, en las comunas, lugares de trabajo y regiones, atendiendo aquellas localidades en donde nuestra representación local, parlamentaria es escasa y/o muy débil. El PDC resurgirá desde las regiones para conducir los nuevos cambios que la justicia y el desarrollo del país exigen.

Somos un partido de oposición al Gobierno de Derecha. Tenemos muy claro que nuestros adversarios y oponentes en la lucha política es la derecha y los partidos que la representan. Nuestros aliados y amigos están en la oposición y en la concertación de partidos por la democracia, compartiendo al país nuestras propuestas con nuestro candidato, elegiremos en Junio de este año el nombre que nos representará para la residencia de la Republica. Y desde allí, conformaremos la fuerza política que devolverá la dignidad, los derechos, la justicia, la libertad y los sueños a todos los chilenos y chilenas.

Para esto les pido el apoyo.

Juventud Chilena Adelante.

Aldo Cornejo González
Candidato Presidente Nacional del PDC

domingo, 10 de marzo de 2013

LEYES DE CUOTAS

Michelle Bachelet

Conferencia de la Unión Interparlamentaria en India sobre las mujeres presidentas de las cámaras legislativas
Discurso de la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Michelle Bachelet, en la conferencia de la Unión Interparlamentaria sobre las mujeres presidentas de las cámaras legislativas en los parlamentos. Nueva Delhi, India, 3 de octubre de 2012.


Sr. Anders B. Johnson, Secretario General de la Unión Interparlamentaria, Sra. Meira Kumar, distinguida presidenta del Lok Sabha, Cámara Baja del Parlamento de India, distinguidas presidentas de las cámaras legislativas de los parlamentos de todo el mundo:
Tengo el enorme placer de estar hoy aquí con todos ustedes. Quiero felicitar a cada una de ustedes, las presidentas de las cámaras legislativas y líderes de 44 parlamentos. Agradezco a la distinguida presidenta Meira Kura y a Anders Johnson de la Unión Interparlamentaria por invitarme. Recuerdo que antaño se decía que el lugar de la mujer era en el hogar, pero ahora sabemos que las mujeres también se sienten en casa en los parlamentos, en las altas cortes o en las juntas directivas.
He sido líder el tiempo suficiente para saber que el liderazgo no es un rasgo de la personalidad o una lista de cualidades o algo que se pueda enseñar en la escuela o en un seminario. El liderazgo requiere visión y depende de la confianza. Para liderar es necesario escuchar y aprender, y poder reunir a las personas para que hagan algo en lo que uno cree.
Es por eso que me da tanto placer estar hoy aquí en Nueva Delhi con todos ustedes en la 7ª reunión de la Unión Interparlamentaria sobre las mujeres presidentas de las cámaras legislativas en los parlamentos. ONU Mujeres está con ustedes y con la Unión Interparlamentaria para hacer avanzar la igualdad entre las mujeres y los hombres, las niñas y los niños, en el seno de la familia, en la sociedad y en los parlamentos de todos los países.
Hemos logrado el éxito. El mundo reconoce ahora que resolver los problemas mundiales requiere la plena participación de las mujeres sobre una base de igualdad. Ahora tenemos que pasar del reconocimiento a la acción y uno de los mejores lugares donde acelerar la igualdad de género –aprobando leyes, políticas y presupuestos necesarios para hacer avanzar el empoderamiento y la igualdad de las mujeres– es al interior de cada parlamento nacional.
Sé que ésta no es una tarea fácil. El camino a la igualdad es largo y, como muchos de ustedes saben, puede ser peligroso. Hay saboteadores que sacan la llave cuando se enciende el motor y levantan barricadas en los caminos para impedir que se progrese.
He estado a la cabeza de ONU Mujeres durante 21 meses. En este tiempo, he viajado por todo el mundo y he visitado muchos países y escuchado a las mujeres, a los hombres y a los jóvenes. Les puedo decir que el deseo humano de libertad, justicia e igualdad sigue siendo fuerte y se mantiene siempre vivo en el corazón de todos.
Al mismo tiempo, las sociedades están pasando por un cambio rápido y los problemas sociales, políticos y económicos amenazan lo que han ganado las mujeres con tanto esfuerzo. Por lo tanto, debemos mantenernos unidos y ampliar nuestro círculo de amigos, socios, alianzas y coaliciones. Es preciso mantenernos fuertes y unidos.
Ampliar los roles y los derechos de las mujeres es el programa que hay que cumplir en el siglo XXI. En todo el mundo, los padres quieren las mismas oportunidades para sus hijas y para sus hijos. Todos los bebés, niños y niñas tienen que ser acogidos en el mundo con la misma alegría, amor y festejo.
La igualdad de género es un tema de derechos humanos y de dignidad, de justica y de democracia. La democracia se trata del derecho a votar pero también del derecho a presentarse a las elecciones y a ser electo. La democracia se basa en el principio de representación, y no se puede tener representación de una población cuya mitad está compuesta por mujeres sin que ellas tomen parte en la toma de decisiones.
Dado los retos a los que nos enfrentamos en la actualidad, desde el cambio climático hasta las crisis económicas y una mayor inseguridad, ya no podemos permitirnos marginar o excluir a las mujeres. Donde quiera que vaya, insto a que haya más mujeres en la toma de decisiones. El mundo necesita más mujeres líderes. Y déjenme que les diga que las mujeres no piden más, simplemente piden una oportunidad y su parte justa.
Las mujeres son cada vez más activas a la hora de votar. Los estudios indican que en todo el Sur de Asia, el porcentaje de mujeres votantes es igual o mayor al de los hombres – 54 por ciento para las mujeres y 52 para los hombres. Hay más mujeres que votan, pese a que son víctimas de violencia e intimidación a manos de los que quieren mantenerlas marginadas.
Sin embargo, el progreso de las mujeres como votantes no va acompañado de una mayor presencia femenina en los parlamentos. Las mujeres componen el 51 por ciento de la población del mundo y, sin embargo, están sub-representadas en las entidades supuestamente representativas que toman decisiones fundamentales que afectan sus vidas. En la actualidad, las mujeres constituyen en promedio sólo el 20 por ciento de los parlamentarios del mundo. Ésa es la razón por la que defiendo arduamente la acción afirmativa y las medidas especiales temporales como las cuotas, hasta que tengamos igualdad de condiciones.
Aquí en India, las cuotas han impulsado uno de los éxitos más importantes del mundo en materia de empoderamiento de las mujeres y de democracia popular. Hace sólo una década, las mujeres representaban menos del 5 por ciento de los líderes electos en los consejos de las aldeas de esta gran nación. Hoy representan más del 40 por ciento de los concejales locales. Este cambio espectacular y rápido es el resultado de las cuotas.
La Constitución fue enmendada en 1993 para reservar por lo menos un tercio de los escaños para las mujeres en las entidades de gobierno de las aldeas de India. En la actualidad, un millón y medio de indias han sido electas a los panchayats que administran los servicios públicos y resuelven disputas en temas que van desde la violencia contra las mujeres y las niñas a los casamientos y las propiedades.
De Rajastán a Bengal occidental o Andhar Pradesh, las mujeres se están haciendo oír, pidiendo cambios y el fortalecimiento de la justicia, de la igualdad y de la democracia.
Esta experiencia ofrece una lección para el esfuerzo que está haciendo el gobierno central por ampliar las cuotas para las mujeres a nivel nacional, y el mundo está esperando ver los resultados.
La Ley de reserva para las mujeres, aprobada por la cámara alta del parlamento, destinaría un tercio de los escaños para las mujeres en la cámara baja del parlamento y en todas las asambleas legislativas. Si se aprueba la ley, ésta podría potencialmente llevar a uno de los cambios más significativos desde la independencia del país en 1947, enviando un mensaje claro a las mujeres de India y al mundo en el sentido de que India marca el camino de la democracia para las mujeres y para la igualdad.
ONU Mujeres insta a India y a los gobiernos de todo el mundo a adoptar medidas especiales temporales como las cuotas para aumentar la cantidad de mujeres en los parlamentos y en puestos de toma de decisiones, y para hacer avanzar la igualdad de género. Nuestra postura sigue los estándares internacionales: el tratado internacional sobre las mujeres, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer de la ONU, y la Plataforma de Acción de Beijing, producto de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer.
Para hacer prosperar esta visión, en ocasión de la Asamblea General del año pasado, los líderes mundiales firmaron una declaración pidiendo el aumento de la participación política de las mujeres como elemento fundamental de la democracia, de la paz y del desarrollo sostenible, y las naciones adoptaron una resolución de la Asamblea General exhortando a aumentar la participación política de las mujeres. Les insto a todos a usar esta resolución de la Asamblea General para hacer que sus líderes rindan cuentas.
Un año más tarde, hemos logrado algunos progresos. De Argelia a Libia o Senegal, hay más mujeres que ocupan puestos en sus parlamentos nacionales. La cantidad de países que han alcanzado la cifra del 30 por ciento de mujeres en el parlamento ha pasado de 27 a 33, y 30 de esos países lo consiguieron gracias a las medidas especiales temporales como las cuotas.
ONU Mujeres ha tenido el privilegio de formar parte del proceso en la mayoría de esos países. Por ejemplo, en el caso más reciente –Senegal– donde la proporción de las mujeres parlamentarias se ha duplicado en las últimas elecciones, ONU Mujeres tuvo una función primordial. Desde 2008 hemos apoyado al comité responsable de redactar la legislación y la coalición de partidos políticos que defienden la adopción de la ley de paridad. Esto marcó el camino para alcanzar el 45 por ciento de mujeres parlamentarias que ahora componen su Asamblea Nacional.
En todas las regiones, los países han aumentado la participación política de las mujeres aprobando leyes y enmendando las constituciones, estableciendo coaliciones, capacitando a las mujeres líderes y dando apoyo a los movimientos de mujeres y a las votantes.
Se trata simplemente de un asunto de justicia y también de mejorar la calidad democrática de la representación. Si se cuenta con más legisladoras, más y distintos asuntos de interés serán discutidos con el fin de responder a las distintas necesidades de la sociedad. Las mujeres líderes han probado ser firmes defensoras de muchos temas, como la educación de las niñas, el agua limpia y el saneamiento, la energía sostenible, los empleos decentes, la salud y las pensiones para los ancianos.
Contar con más mujeres en la política genera además un efecto positivo al crear modelos de conducta positivos y una nueva visión para el futuro y sobre lo que puede ser logrado. Un estudio realizado en India en 2007 indicó que una mayor presencia y visibilidad de las mujeres políticas en los gobiernos locales hacía aumentar el desempeño académico y las aspiraciones profesionales de las jóvenes. Ver a más mujeres líderes en acción también mejoró las actitudes y expectativas de los varones y de los padres, allanando el camino para la igualdad en las generaciones presentes y futuras.
Creo que los parlamentos y los gobiernos tienen que dar el ejemplo. En su calidad de presidentas de las cámaras legislativas y miembros del parlamento, ustedes hacen de puente entre la gente y los políticos en el poder. Si escuchan a las mujeres de las comunidades, pueden asegurarse de que se atienda sus necesidades y se proteja sus derechos con la aprobación de leyes, políticas y presupuestos. A nivel local, las mujeres y los hombres necesitan su experiencia y su apoyo para traducir las leyes y políticas nacionales en cambios e impactos reales en las comunidades.
En una democracia que celebra elecciones libres y justas, a menudo nos centramos sólo en las cifras. Si bien una masa crítica de mujeres es necesaria para garantizar la representación de las mujeres, la calidad de esa representación y eficacia como líderes políticas es igualmente importante para mantener el liderazgo y para hacer avanzar la igualdad de género en su calidad de funcionarias electas.
Las encuestas y estudios de la Unión Interparlamentaria realizados desde 2008 señalan que las mujeres son cada vez más visibles como defensoras de la igualdad de género en los parlamentos. Sabemos de estudios recientes –y de nuestra propia experiencia en ONU Mujeres– que para que las parlamentarias sean líderes eficaces y defensoras de la igualdad de género, tienen que trabajar con los socios de la sociedad civil, con los movimientos de mujeres, con los hombres y con sus aliados en los medios académicos. Es sólo gracias al trabajo conjunto que se da el cambio verdadero y que éste puede ser sostenido.
También sabemos que un cambio duradero requiere que los parlamentos respondan a las necesidades de los hombres y de las mujeres en sus estructuras, operaciones, métodos y formas de trabajar. La serie de leyes y políticas que promueven la participación política de las mujeres es necesaria pero no es suficiente. Esas leyes y políticas deben crear capacidades, no sólo a través de la capacitación sino también de la tutoría y de las redes de contactos, así como de la concientización para atender los estereotipos de género dañinos y aumentar la capacidad de ser electas y la legitimidad percibida de las candidatas.
Además, tenemos que reconocer de una vez por todas que la igualdad de género y la erradicación de la violencia y la discriminación contra las mujeres no sólo son importantes para las mujeres, sino que son temas que pueden y deben ser tomados en consideración por todos. La igualdad de género no está dirigida sólo a las mujeres; es de un valor profundo y duradero para las personas: hombres, mujeres, niños y niñas, toda la sociedad en su conjunto.
Cuando las niñas y los niños pueden educarse, cuando las niñas pueden evitar que se les case en su infancia, cuando las niñas y las mujeres pueden vivir sin miedo ni crueldad, las mujeres y los hombres pueden gozar de los mismos derechos y oportunidades, las familias y las sociedades son más saludables, y las economías son más prósperas.
Ahora y en el futuro, nuestras economías y sociedades dependerán cada vez más de la capacidad de las mujeres de realizar su potencial. Se estima que si las mujeres tuvieran las mismas oportunidades y la misma paga, el PIB aumentaría un 9 por ciento en los EE.UU., 13 por ciento en la zona euro y 16 por ciento en Japón. De hecho, liberar el potencial de las mujeres puede incrementar el crecimiento económico en la región de Asia y el Pacífico en alrededor de $89.000 millones anuales, y esto no es sólo un asunto de crecimiento. Si se fortalece el rol económico y los derechos económicos de las mujeres, el crecimiento puede ser más incluyente y más sostenible.
El siglo XXI es el tiempo de la igualdad de género y del empoderamiento de las mujeres. ONU Mujeres está trabajando en todo el mundo para aumentar la participación y el liderazgo políticos de las mujeres de modo de mejorar las oportunidades económicas de las mujeres, de poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas, de expandir el rol de las mujeres en el mantenimiento y la consolidación de la paz, y de apoyar planes, políticas y presupuestos que promuevan la igualdad de género.
Esperamos trabajar con todos ustedes para fortalecer la igualdad, la justicia y la democracia.
Muchas gracias.

viernes, 8 de marzo de 2013

LAS MUJERES, UN VALOR DE NUESTRA SOCIEDAD

Chile requiere una verdadera agenda pro mujer 
Aldo Cornejo


Un desarrollo democrático con más integración social requiere valorar y potenciar el rol de las mujeres en la sociedad.

No sólo debe aumentarse su participación laboral y destacar el mayor número de empleos femeninos, o un post natal de 5 meses y días, como lo hace la administración derechista, sino que debiera abordarse con nuevas políticas públicas el preocupante aumento de la brecha salarial –lo que revela que los nuevos empleos ocupados por las mujeres son de bajos salarios; incluso la brecha ha aumentado en empleos con título universitario, ya que las mujeres tituladas reciben como ingreso sólo el 63,6% de lo que ganan en promedio los hombres con equivalentes estudios.

Los nuevos empleos ocupados por las mujeres –de lo cual se vanagloria el gobiernono están significando mejores ingresos, ni menos la disminución de las brechas salariales, como lo revelan estos informes oficiales.

Es urgente impulsar políticas en pro de las mujeres para mejorar la calidad de su inserción laboral en el mercado del trabajo, mediante programas masivos de capacitación laboral, tanto en componentes técnicos –que complementen una deficiente educación en el caso de las mujeres de clase media y de sectores vulnerables como en aspectos relacionados con habilidades laborales blandas (autoestima, trabajo en equipo, comunicación, por nombrar algunos temas). Esto implica reformar el actual sistema de capacitación laboral que privilegia a quienes están en las grandes empresas y no a la fuerza laboral que se encuentra en las Pymes, ni a las mujeres que son discriminadas con bajos salarios.

También se observa una fuerte sub-representación política de las mujeres. Sólo un 13% de las parlamentarias son mujeres, sólo un 12% son alcaldesas, y apenas 24% son concejalas, cuando la democracia requiere más participación y protagonismo de las mujeres.

Las reformas políticas que impulsaremos apuntarán a modificar el sistema binominal y a fomentar una mayor participación política de las mujeres. Este compromiso pro mujer no es sólo discursivo y, por ello, en nuestra lista 1, la candidatura a la primera vicepresidencia de la mesa la ocupa la ex ministra de Educación Yasna Provoste, quien jugará un rol protagónico en la construcción de una nueva Democracia Cristiana.

En materia social, en el futuro reforzaremos las políticas públicas que apunten a disminuir la violencia intrafamiliar contra las mujeres y emprenderemos la reforma del Código del Trabajo (artículo 203) para que haya salas cunas en las pequeñas empresas con un financiamiento solidario, a fin de armonizar eficazmente su inserción laboral con la maternidad.

Hay muchas tareas que realizar para conquistar una efectiva garantía de derechos a las expectativas de las mujeres en la sociedad chilena y, por eso, como nueva directiva del partido impulsaremos resueltamente una Agenda Pro Mujer que asegure mayor participación política, menos brechas salariales, y respeto a sus derechos fundamentales.