jueves, 28 de enero de 2016


Pugna DC-PC:
UN DEBATE ARTIFICIAL






1. La opinión pública ha vuelto a ser observadora de tensiones y conflictos entre las directivas de la Democracia Cristiana y del Partido Comunista. Ha visto acusaciones cruzadas entre quienes califican a unos de totalitarios y sectarios, y quienes replican con referencias al golpismo y la corrupción.

2. No es éste el lenguaje que debe primar en una convivencia democrática y, desde luego, no es el lenguaje que se estila entre aliados. Las descalificaciones dañan a miles de militantes de ambos partidos contra quienes —o en el nombre de quienes— se emplean. Las palabras desdeñosas envilecen el diálogo democrático y corrompen el espíritu de entendimiento. Jamás este tipo de expresiones puede ser considerado como una opinión política, porque no lo es. 

3. La Democracia Cristiana tiene diferencias doctrinarias, ideológicas y políticas con los comunistas, pero con los comunistas la une un programa, un gobierno y una coalición, que es la Nueva Mayoría, cuya importancia para Chile no se reduce a los dimes y diretes entre las autoridades y dirigentes de dos de sus colectividades. El debate de hoy no es sobre la Guerra Fría, la crisis de los misiles ni el puente de los espías, sino sobre las promesas de reforma comprometidas por el Gobierno de la Presidenta Bachelet.  

4. Una artificial controversia como ésta lo único que podría buscar es tender una cortina de humo para ocultar los graves frenos que le están imponiendo a las reformas laboral, de la educación superior, de la interrupción voluntaria del embarazo en tres situaciones límite y de la Ley de Pesca, personeros y representantes de la propia coalición de gobierno. Esto el país lo observa, lo juzga y se pronunciará en consecuencia en las urnas.

5. Queremos hacer un llamado a serenar los ánimos entre democratacristianos y comunistas. Un llamado a los partidos de la Nueva Mayoría para que contribuyan a la sensatez de las polémicas. Un llamado a nuestros militantes para fortalecer los lazos de cooperación con los aliados, y para sancionar en la Junta Nacional de abril la línea política del partido.

Renán Fuentealba Moena
Belisario Velasco Baraona
Ricardo Hormazábal Sánchez
Carlos Eduardo Mena
Rodolfo Fortunatti Molina

Santiago, 28 de enero de 2016.

sábado, 14 de noviembre de 2015

LA REACTIVACION POLITICA DC



Belisario Velasco


LA DEMOCRACIA CRISTIANA realizó un Consejo Nacional «ampliado» con el solo propósito de analizar sus vínculos con el Gobierno y con la Nueva Mayoría.

Las definiciones plasmadas en el voto aprobado revelan problemas políticos que se arrastran largo tiempo y que se han visto agudizados por una agitada coyuntura nacional con lamentables situaciones internas que no se han definido, todo en un contexto de omisión en nuestro debate DC.

Es facultad de la Junta Nacional cuya realización parece eludirse, pues no se la cita ni se la reúne desde julio de 2014, en circunstancias que debería hacerlo al menos una vez al año sancionar la cuenta de la anterior directiva y las propuestas de la actual mesa. 

Es de su competencia también confirmar la selección de candidatos a alcalde y concejal y determinar los pactos electorales. Pero, sobre todo, es resorte de la Junta Nacional pronunciarse sobre asuntos cruciales, como las reformas constitucional, educacional, laboral, de descentralización, de partidos políticos, y problemas como los de gestión en salud.

Un Consejo Nacional, aun cuando se amplíe a ministros, subsecretarios, intendentes y parlamentarios, no puede sustituir las facultades ni la riqueza de la deliberación política de la Junta Nacional, donde están representadas las bases del partido a través de sus presidentes provinciales y comunales, sus frentes sociales, y sus delegados de regiones. En las provincias y comunas se vota, pero no se las escucha. ¿Cuál será el resultado?

Nadie debería suponer que un consejo de estas características, pueda actuar como sucedáneo de nuestro órgano superior de decisión, sin menoscabo de la institucionalidad y de la vida partidaria. La desconcentración del poder es obra de una lucha progresiva que no admite ser revertida a través de expedientes administrativos ni por mayorías circunstanciales.

No hay ninguna razón que impida reunir a la Junta Nacional en la primera quincena de enero, antes de las primarias municipales, ordenando el debate en comisiones de trabajo que recojan las propuestas de las juntas regionales, provinciales y comunales que la preceden.

Lo mismo vale para el Congreso Nacional del partido. Muchas de nuestras controversias ventiladas públicamente se deben a que no se respetan las resoluciones del anterior congreso ni se quieren resolver las del nuevo. 

Aunque lo normal es celebrar uno cada cuatro años, el último se realizó hace ocho años, y el que se inició el año pasado ha permanecido inactivo.

Reactivar el Congreso es un imperativo estatutario, partidario y político insoslayable, por lo que urge fijar un itinerario que, entre otras acciones, considere elegir a sus congresales en el mismo evento de primarias municipales, dictar su reglamento, nombrar su Secretaría Ejecutiva, y convocar a su comisión organizadora.

La ciudadanía ha sido llamada a participar en un proceso constituyente que tiene como finalidad elaborar las bases ciudadanas para una nueva Constitución Política. Éste envuelve un ejercicio de movilización civil al que se exponen las ideas de todos los partidos políticos.

El proceso constituyente no es una elaboración neutra. Entraña confrontar nociones acerca de cómo queremos vivir y cómo queremos ser gobernados. 

Por eso, la importancia que le da el partido debe reflejarse en la creación de una subsecretaría nacional para el proceso constituyente, que coordine y oriente nuestra visión constitucional, y que convierta a la comuna en la unidad básica de este acto republicano donde se expresen las fuerzas vivas de la comunidad nacional.

miércoles, 21 de octubre de 2015

LA DEMOCRACIA CRISTIANA Y LA REINSCRIPCIÓN DE LOS PARTIDOS





El lunes 19 de octubre, el Consejo Nacional de la Democracia Cristiana acordó respaldar la inscripción de los militantes en un plazo no mayor de 12 meses.

Asimismo, decidió que serán militantes con plenos derechos y deberes sólo aquellos que se hayan reinscrito en sus padrones

Se entenderá que tendrán «suspendida su militancia» todos quienes actualmente figuran en las nóminas del Servicio Electoral y que en los doce meses de plazo no realicen el trámite de inscripción.

Recuérdese que la indicación del Gobierno al proyecto señalaba que «se considerará actualizado el registro una vez que sean eliminadas de él las personas fallecidas, las que se encuentren afiliadas a más de un partido político, las inhabilitadas para ejercer el derecho a sufragio, las que hubieren renunciado a su afiliación y aquellas cuya inscripción no se hubiere completado de forma legal». En consecuencia, el pronunciamiento de la instancia partidaria es coincidente con lo propuesto por la Comisión Engel, así como con el Proyecto de Ley del Ejecutivo (véase: ¿Milita en un partido político?).

En cuanto a las exigencias de democracia y participación, el Consejo Nacional dispuso que se estableciera como exigencia de la Ley para el acceso a financiamiento público, la celebración de elecciones directas y universales bajo el principio de un militante, un voto. La indicación del Gobierno al proyecto de ley instituía que «el sistema de elección establecido en los Estatutos de cada partido deberá observar el carácter personal, igualitario, libre, secreto e informado del sufragio de sus  afiliados».

El Consejo resolvió también un itinerario que contempla los siguientes hitos:

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El 17 de enero de 2016 se realizarán primarias internas para nominar candidatos a alcaldes y concejales.
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El 26 de marzo de 2016 se reunirá la Junta Nacional del PDC.
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En junio de 2016 se celebrarán primarias de la Nueva Mayoría para nominar candidatos a alcaldes.
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En julio de 2016 se efectuará un encuentro de candidatos del PDC.
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El 27 de noviembre de 2016 se llevarán a cabo las elecciones territoriales del PDC.

De esta forma, el Consejo Nacionaldesestimando las especulaciones de pactos municipales con Renovación Nacional, Amplitud y Fuerza Pública, reafirma la voluntad del PDC de enfrentar dentro de la Nueva Mayoría los próximos desafíos electorales.

Por cierto, la fijación de marzo de 2016 como fecha de realización de la Junta Nacional, no significa que el evento no pueda ser prorrogado, y tampoco significa que la máxima instancia de decisión no pueda ser convocada antes del itinerario acordado.

domingo, 18 de octubre de 2015

PARTIDOS PARAEL SIGLO XXI

Jóvenes nacional socialistas en 1941






A lo largo de nuestra historia republicana los partidos políticos han contribuido al fortalecimiento de la representación democrática, la participación ciudadana y la estabilidad de las instituciones, lo que los convierte en un importante patrimonio social y cultural valorado en todo el mundo.

Hoy, sin embargo, estas importantes organizaciones de la sociedad civil atraviesan por una etapa de pérdida de adhesión y de prestigio, que despierta en la ciudadanía la legítima demanda de transparencia de sus fuentes de financiamiento así como del destino de los recursos que perciben, de renovación de sus procedimientos de afiliación y mecanismos de decisión internos y, sobre todo, de sinceramiento de sus padrones electorales.

Es meritorio que las colectividades políticas hayan impulsado y apoyado la creación del Consejo Asesor Contra los Conflictos de Interés, el Tráfico de Influencias y la Corrupción, que, presidido por el economista Eduardo Engel, ha emprendido con dedicación la tarea de elaborar diagnósticos comunes e imaginar soluciones eficientes para recuperar la confianza y la participación de las personas y comunidades en la formación de la política, y que el Congreso, en el ejercicio de sus facultades, deberá corroborar.

En tal sentido, revisten un enorme progreso para el país las reformas legales orientadas a la organización de los partidos políticos como personas jurídicas de derecho público, dotadas de financiamiento público permanente, y sometidas a controles democráticos. La sola exigencia de padrones de militantes acreditados, confiables y verificables, es un salto al presente que promete superar el decimonónico clientelismo, el nepotismo, el manejo discrecional de los registros, y, por supuesto, las prácticas oligárquicas.

Por estas razones, no cabe sino aprobar la exigencia establecida en el proyecto de ley de Fortalecimiento y Transparencia de la Democracia, consistente en la reinscripción de todos los militantes de los partidos políticos en un plazo de 12 meses y en la eliminación de los padrones de quienes no lo hagan en dicho periodo.

Belisario Velasco, Jorge Consales, Diego Calderón, Carlos Eduardo Mena, Rodolfo Fortunatti,  Rodrigo Albornoz, Humberto Burotto.

Santiago, 18 de octubre de 2015.